Después de 8 meses de silencio, por fin este blog vuelve a la vida… ¡ya era hora!
Aunque han sido unos meses cuanto menos intensos y llenos de retos, he tenido la suerte de poder participar en 2 nuevas publicaciones: el informe eEspaña 2010 de la Fundación Orange y el número 83 de la revista Telos de la Fundación Telefónica, titulado Una sociedad de movilidad: Nuevas fronteras.
En especial, me gustaría felicitar a todo el Equipo de la Fundación Orange por el 10º aniversario de dicha publicación, en la que ha sido mi 3ª participación consecutiva. Igualmente, me gustaría dar las gracias a Antonio Fumero por ésta y por la publicación en Telos, la 2ª que he hecho.
Una vez más, ha sido un auténtico placer tener la oportunidad de compartir mi visión sobre el estado del arte y la evolución de la oferta de las redes sociales a través del móvil.
Espero y deseo que tanto lo escrito en el capítulo de Tendencias del eEspaña 2010 como el artículo de Redes Sociales en el móvil de Telos sean del agrado de los lectores.


Hoy estamos de suerte,
!!!.
Esta mañana, y por novena ocasión consecutiva, ha visto la luz el informe eEspaña de la Fundación Orange, que ha sido presentado en un acto oficial en Madrid.
Al finalizar la presentación, en el intercambio de impresiones posteriores, diversas personas (algunas de la competencia) me han indicado que el eEspaña 2009 es el mejor de los últimos años, hecho por el que me causa si cabe más orgullo haber participado en su redacción. Para mí ha sido un auténtico placer y una suerte haber colaborado, llevando a cabo el punto de Redes Sociales en el móvil dentro del capítulo de Tendencias.
Espero y deseo que el informe sea muy bien recibido en el sector y por parte de los interesados.El informe está disponible de manera íntegra aquí.

El fenómeno de las redes sociales y las comunidades virtuales constituyó una de las tendencias más evidentes de 2008 -junto a la difusión de los blogs (precedente a ésta)- del surgimiento y consolidación de la Web 2.0, enmarcada en un contexto en el que La Sociedad de la Información sigue su proceso evolutivo influida en gran medida por el desarrollo de Internet, la red de redes, que goza cada día de mayor uso e índice de penetración, en conjunción con otras de muy diversa índole como las de telefonía móvil.
El éxito exhibido por los mayores sitios de redes sociales de Internet ha acaparado una parte importante de la atención de los principales actores del sector, que han efectuado una apuesta clara por el control y difusión de las mismas. Así, la relevancia de estos servicios ha ido creciendo exponencialmente, importancia que vino acompañada de un elenco de apuestas y fuertes inversiones llevadas a cabo por los agentes más poderosos de Internet, según sus diversas estrategias para mantener o potenciar una posición de relevancia en los mercados digitales. Dichas operaciones, dadas sus magnitudes, atrajeron el interés mediático de los principales medios de comunicación internacionales y españoles.
Las macrocifras publicadas, más bien publicitadas, no hacen sino representar el éxito social que han tenido estas aplicaciones, y la espectacular, rápida y exponencial extensión de su uso entre los internautas también en 2008. Las capacidades y formas comunicativas en red que proveen complementan a los canales personales y grupales de comunicación existentes en la actualidad, constituyendo una atractiva forma de socialización para aquellas personas que utilizan Internet, cuyo número crece de manera constante como consecuencia de los cambios socioculturales y de paradigmas inducidos por las infotecnologías. Junto a la utilidad de los servicios ofertados por los sitios de redes sociales, la aparente gratuidad de éstos no ha hecho sino potenciar el fenómeno e intensificar tanto su empleo como su difusión entre un público objetivo predominantemente joven y en gran medida nativo digital. El año de la consolidación para muchos de estos servicios a nivel mundial ha sido 2008, donde el frenesí de buenos resultados se ha visto moderado y ya han aparecido las problemáticas derivadas de la ausencia de modelos de negocio exitosos actualmente, basados en la obtención de rentabilidad a raíz de la explotación comercial de estos sitios de servicios de redes sociales.
Todos los actores en escena coinciden en que el futuro de estos servicios está en su oferta combinada y convergente desde el teléfono móvil, aprovechando la tendencia a la interconexión de las redes de telecomunicaciones y la integración de los servicios en paquetes de producto, para ofrecer una prestación transversal de aquéllos basados en redes sociales y comunidades virtuales. Con ello, el acceso a éstas queda desligado del dispositivo y la red de de telecomunicaciones que confiere la conectividad, extendiendo las capacidades comunicativas de dichos sitios de redes sociales y comunidades virtuales para su oferta en movilidad, hecho que goza de un gran potencial subyacente tanto a los escenarios de servicio posibles como al índice de penetración de la telefonía móvil, las prestaciones combinadas de móvil e Internet o la aparición de nuevos modelos de negocio.
Al potencial de la interconexión de todas las redes, en la Red Universal Digital, se le une la componente de movilidad que otorga la telefonía móvil y que fomenta aún más la utilidad de cada una de las redes que la componen, consiguiendo una sinergia entre comunicaciones móviles e Internet en la que se combinan las soluciones y gamas de servicios de ambas en paquetes de productos convergentes. En este escenario resulta evidente que tanto los proveedores de estas aplicaciones sociales, como los operadoras móviles de telecomunicaciones, se verán impactados y tendrán que evaluar su situación ante el reto que se avecina en los mercados en el corto y medio plazo. En el entorno descrito, y con un cliente cada vez más activo y exigente en el centro de la disputa, todos los agentes implicados están evaluando sus estrategias de posicionamiento y acción, ya que para cada uno de ellos existen amenazas y oportunidades para sus negocios, acentuadas por sus propias debilidades y fortalezas.
De esta manera se abre un espacio de riesgos y oportunidades tanto para las operadoras de telecomunicaciones como para los proveedores de sitios de redes sociales. En relación a las primeras, la evolución de Internet Móvil hacia la oferta en Banda Ancha, la aparición de nuevos terminales con prestaciones mejoradas para la navegación y la oferta de ocio digital en éstos, así como el interés de los principales agentes de la Red por ofrecer sus soluciones en movilidad, pone en riesgo la supervivencia de sus portales propios y cerrados. Estos últimos son incapaces de satisfacer las necesidades reales de unos consumidores que comienzan a utilizar sus móviles como verdaderos dispositivos multimedia, no sólo para efectuar llamadas o mandar SMS, de modo que las técnicas restrictivas para evitar la navegación libre en los terminales comienzan a ser inútiles.
Por su parte, el fomento de la competencia y la aparición de los Operadores Móviles Virtuales (OMV) al amparo de la regulación no han hecho sino intensificar la presión en un mercado cada vez más segmentado, en el que dichos OMV podrían llegar a venir de la mano de los actores más relevantes de Internet, incluidas las redes sociales, materializando las amenazas que se ciernen sobre las operadoras clásicas. En este contexto se está dinamizando la oferta de soluciones de datos, dando pie a la aparición de tarifas planas y nuevos modelos de negocio en la telefonía móvil, más propios del sector de Internet que del de las operadoras, como por ejemplo la gratuidad de servicios y la obtención de beneficios a través de la publicidad y la monetarización de las audiencias.
No obstante, en este proceso de convergencia de servicios e interconexión de redes, de productos multimedia e interactivos, de oferta de Internet Móvil en Banda Ancha y de desarrollo de La Sociedad de la Información, los proveedores de servicios de redes sociales han de sufrir también adaptaciones. Éstas son las derivadas de ofertar sus soluciones al mercado de las comunicaciones móviles, completamente diferente al de Internet hasta el momento, en el que los productos, líneas de negocio, estrategias, filosofías de trabajo y visiones son en gran medida diferentes. En este escenario, tanto las operadoras de telecomunicaciones como los proveedores de redes sociales tienen la oportunidad de revolucionar sus respectivos mercados, hasta el momento separados entre sí, para dar paso a uno único siguiendo la tendencia convergente, en el que ambas partes salgan beneficiadas a través de la oferta en movilidad de servicios de valor añadido diferenciales de utilidad basados en comunidades virtuales, orientados a un público que utiliza cada día más esta clase de servicios.