El pasado 5 de enero de 2010 Google anunció el lanzamiento al mercado de su propio móvil, pero, ¿por qué quiere Google entrar en este mercado? ¿qué ganará con ello más allá de lo aparente?

 

Pues bien, entre las muchas razones para esta apuesta (como la extensión de la VoIP en el móvil y la oferta de tarifas planas de voz, provocando la reducción de los márgenes de las operadoras) y aunque es una de las menos visibles, Google podrá disponer de una base de datos gigantesca para la investigación de mercados que contendrá una información muy valiosa: la vida de sus clientes; y además lo podrá hacer mediante un proceso completamente externalizado en ellos. Al usar el Nexus One, son los propios usuarios los que envían tales datos automáticamente, sin esfuerzo y casi sin ser conscientes de ello. Como declara la propia empresa (que no buscador): “la mayor parte de la información personal que recopilamos es lo que nos dices de ti mismo”. Por ejemplo, con Google Maps en el móvil estamos enviando nuestra posición, que Google puede emplear en la personalización de sus servicios.

 

En una Economía no sólo cada vez más digital, sino también más de la información y de red, el potencial de negocio a largo plazo asociado a procesar estos datos es abrumador, uniéndose además al actual. No hay una red social más fidedigna y mejor trazada que la que ofrece la telefonía móvil a través de sus clientes que, al llevar su móvil consigo 24 horas al día e interactuar con él constantemente, permite conocer su realidad. En las redes de telefonía móvil, a diferencia de las redes sociales de Internet, el usuario se comporta como es en el mundo físico.

 

Con ello, Google tendrá la posibilidad de delegar totalmente en los clientes el proceso de conocerlos en su vida real, de saber quiénes son (identidad), qué hacen, qué servicios utilizan y qué contenidos prefieren (su personalidad), dónde están en cada momento y qué patrones espaciotemporales siguen (localización), además de con quién se comunican y con cuánta intensidad (comportamiento). Bastará con que un porcentaje pequeño de usuarios de móvil tengan un Nexus One para que la empresa reciba un flujo de datos muy valioso, a emplear en beneficio propio en todo su catálogo de servicios.

 

Con toda esta información, lo difícil no es gestionar al cliente porque conocerán sus necesidades en diferentes ámbitos, quizá incluso antes de que sea consciente de ellas, sino manejar y procesar todos estos datos para aprender, modelizar, predecir, ofertar servicios de valor añadido y crearlos, pero en esto Google tiene de nuevo ventaja.

 

En conclusión, Google Nexus One, desde el punto de vista de la investigación de mercados significa una innovación operativa basada en la externalización.

Bueno, pues después de 11 meses de trabajo, aquí está el resultado: un profundo análisis estratégico de la oferta de redes sociales en el móvil. La presentación está formada por las siguientes transparencias:

  

  • Redes Sociales y Comunidades Virtuales.
  • Sitios de Redes Sociales.
  • Usuarios de Sitios de Redes Sociales.
  • Tecnologías de comunicaciones móviles.
  • Internet en el móvil.
  • Comunidades Virtuales en el móvil.
  • Paradigmas económicos.
  • Publicidad en Internet.
  • Tendencias publicitarias en SNS y MSNS.
  • Entorno general e Hipersector TIC.
  • El sub-sector de las comunicaciones móviles.
  • DAFO de las principales operadoras móviles.
  • Fuerzas competitivas. Análisis PORTER.
  • Escenario competitivo para SNS y MSNS.
  • Escenarios de prestación de servicio.
  • Recomendaciones estratégicas.

 

Espero y deseo que la presentación sea del agrado de todos vosotr@s.

 

O’Reilly y el Infoware

2 November 2008

Al hilo de la entrada en la que se definía la Web 2.0, me gustaría continuar reflejando los 7 principios constitutivos de ésta definidos por O’Reilly. Dichos principios son:

 

  • La Web como plataforma de trabajo con software gratuito y de libre distribución. Software que en múltiples casos dará soporte para la interacción y colaboración entre personas –software social-.
  • El fortalecimiento de la inteligencia colectiva, transformando al usuario de un mero consumidor en un co-desarrollador en conjunción con otros colaboradores.
  • El fin del ciclo de las actualizaciones de versiones del software, ya que las aplicaciones que se ofrecen en la Web 2.0 se desarrollan con el objeto de sustituir a los productos de pago, abogando por una actualización permanente a través del método ensayo y error, aprendiendo del consumo de los usuarios. Así se mejora la herramienta de forma constante, sin coste alguno para el consumidor que no sea su colaboración, acelerando el proceso de mejoras a la aplicación, por lo que el concepto de actualizaciones bajo licencia carece de sentido.
  • Los modelos de programación ligera en la búsqueda de la simplicidad y la fiabilidad en aplicaciones no centralizadas y escalables, con interfaces creativas, claras e intuitivas.
  • El software inter-operable no limitado a un solo dispositivo, estando diseñado para ser soportado en múltiples plataformas (ordenadores, teléfonos móviles…).
  • Las experiencias enriquecedoras de todo tipo para los usuarios.
  • El uso adecuado de las Bases de Datos es estratégico, gestionando adecuadamente la información que se obtiene del cliente y se almacena. El software por sí sólo carece de valor, que reside en el binomio software-datos denominado infoware.

Éste último, el infoware, es la clave en lo que respecta a la búsqueda de modelos de negocio para los sitios de redes sociales y así lo saben sus agentes. Sin embargo, aún no existen demasiados ejemplos de como monetarizar esta información. Por mucho que se haga alusión -más orientada a la captación de capital riesgo que a otra cosa- a soluciones publicitarias de valor, segmentadas y especializadas, todavía no se dan mecanismos contrastados para la explotación comercial innovadora, diferente, eficiente y, sobre todo, suficiente para hacer los modelos de negocio viables del elenco de datos que se almacena de los usuarios.

Contrato Coloriuris