Lunes post-San Valentín, :)
Por muchas infotecnologías que se desplieguen hay cosas que, de momento, no cambian… a ver si en el 3GSM encuentran una solución para esto, J!!!!

Por muchas infotecnologías que se desplieguen hay cosas que, de momento, no cambian… a ver si en el 3GSM encuentran una solución para esto, J!!!!

Desde hace ya algún tiempo llevo avisando a mis familiares, amigos y conocidos del riesgo evidente que suponen las redes sociales para la privacidad y los notorios peligros que ataña el uso malintencionado o, simplemente, descuidado de la información, tal y como alerta la Agencia de Protección de Datos.
Uno de los principales problemas asociados a los contenidos generados por los usuarios es el empleo malintencionado de éstos, con el objeto de dañar la imagen, integridad o moral, difamar o desprestigiar a las personas, y todo ello a raíz de vídeos, imágenes, sonidos, textos o combinaciones de estos formatos que pudieran afectar de una u otra manera a los individuos. Una de las casuísticas más comunes en la actualidad es la publicación de información y contenidos estrictamente privados o comprometedores, que violan el derecho a la intimidad de las personas y su privacidad. Otro caso extendido es la agresión a través de textos, mensajes y opiniones, así como la violación de derechos de propiedad intelectual o copyright haciendo uso de copias ilegales.
En la mayor parte de los sitios de Sitios de Redes Sociales (Social Network Services, SNS) no existen mecanismos para la moderación previa a la difusión de los contenidos u opiniones, siendo la denuncia y retirada posterior a la publicación de los mismos y tras ser localizados. Esta solución reactiva provoca que en cualquier caso hayan estado accesibles durante un determinado periodo de tiempo. A todo ello, se unen cuestiones de privacidad y accesibilidad por parte de terceros en lo que respecta a los datos de los usuarios. En los perfiles personales se incluyen múltiples datos de la identidad e información de contacto que en manos indebidas pueden llegar a suponer un riesgo para la propia persona, pese a la existencia de mecanismos que permiten elegir el grado de privacidad de los mismos.
Afortunadamente, la evidencia de los peligros está provocando reacciones con el objeto de evitar estos. Así, ya ha nacido una campaña de la Agencia de Protección de Datos de la Comunidad de Madrid para la protección de datos en Internet y Redes Sociales.
El fenómeno Obama ya está aquí, ¿cómo marcará esto nuestro devenir?, ¿realmente lo hará?.
Mientras que estas preguntas pseudos-existenciales tienen contestación, dejo aquí una viñetita representativa de la Nueva Era, J.
Muchas gracias a Luisa por haberme enviado la imagen.
Hace ya un par de semanas Fernando Sáez Vacas me envió un correo que tenía por asunto “¡Viva el móvil!” y que hacía referencia a un artículo publicado en El País el pasado 01/01/2009.
En dicho artículo se argumentaba cómo la crisis va a potenciar el uso de las infotecnologías y, en concreto, del móvil. Éste se convertirá en the next big thing según el artículo, colmando todo tipo de expectativas y erigiéndose como un instrumento tal que nos ayudará en parte a salir de la situación económica actual, actuando como un dinamizador de ésta gracias a los impactos sociales derivados de la introducción y utilización de las TIC.
Estoy de acuerdo, en gran medida, con varios de los argumentos del artículo:
No obstante, la conclusión asociada al artículo: que el móvil, sin más, nos ayudará en todo lo indicado; me parece, con todo el respeto del mundo, un mensaje demasiado simplificado, casi simplista. Entiendo que haya que dar mensajes principales a modo de resumen y conclusión a la vez, pero me parece que la complejidad asociada a esta temática requiere de mucha mayor profundidad y consistencia. Estoy seguro de que el experto entrevistado tiene un gran conocimiento de la materia pero, al final, en un artículo tan breve – también entiendo que éste quizá no podría ser de otra manera- se transmite un mensaje que es una realidad parcial, dando paso nuevamente a la proliferación de información indiferenciada y de valía disminuida (por calado y argumentos).
La tecnología en sí misma no sirve de mucho o de nada sin aplicaciones de utilidad (y por tanto, valor), que son las que dan la razón de ser a ésta, las que justifican las inversiones y las que realmente gozan de importancia. Los productos en el mercado y los servicios para la sociedad son los que gozan de aplicación en el entorno público y masivo, frente a soluciones TIC que por sí mismas – ellas solas- no aportan mucho. A esto se añade que las variables ligadas a este espacio de oportunidad no son nada sencillas y gozan de un carácter multidisciplinar no disjunto, lo que añade más complejidad al sistema.
En síntesis, me parece un mensaje demasiado simplificado y orientado a la tecnología en si misma, no a las aplicaciones y servicios.
El fenómeno de las redes sociales y las comunidades virtuales constituyó una de las tendencias más evidentes de 2008 -junto a la difusión de los blogs (precedente a ésta)- del surgimiento y consolidación de la Web 2.0, enmarcada en un contexto en el que La Sociedad de la Información sigue su proceso evolutivo influida en gran medida por el desarrollo de Internet, la red de redes, que goza cada día de mayor uso e índice de penetración, en conjunción con otras de muy diversa índole como las de telefonía móvil.
El éxito exhibido por los mayores sitios de redes sociales de Internet ha acaparado una parte importante de la atención de los principales actores del sector, que han efectuado una apuesta clara por el control y difusión de las mismas. Así, la relevancia de estos servicios ha ido creciendo exponencialmente, importancia que vino acompañada de un elenco de apuestas y fuertes inversiones llevadas a cabo por los agentes más poderosos de Internet, según sus diversas estrategias para mantener o potenciar una posición de relevancia en los mercados digitales. Dichas operaciones, dadas sus magnitudes, atrajeron el interés mediático de los principales medios de comunicación internacionales y españoles.
Las macrocifras publicadas, más bien publicitadas, no hacen sino representar el éxito social que han tenido estas aplicaciones, y la espectacular, rápida y exponencial extensión de su uso entre los internautas también en 2008. Las capacidades y formas comunicativas en red que proveen complementan a los canales personales y grupales de comunicación existentes en la actualidad, constituyendo una atractiva forma de socialización para aquellas personas que utilizan Internet, cuyo número crece de manera constante como consecuencia de los cambios socioculturales y de paradigmas inducidos por las infotecnologías. Junto a la utilidad de los servicios ofertados por los sitios de redes sociales, la aparente gratuidad de éstos no ha hecho sino potenciar el fenómeno e intensificar tanto su empleo como su difusión entre un público objetivo predominantemente joven y en gran medida nativo digital. El año de la consolidación para muchos de estos servicios a nivel mundial ha sido 2008, donde el frenesí de buenos resultados se ha visto moderado y ya han aparecido las problemáticas derivadas de la ausencia de modelos de negocio exitosos actualmente, basados en la obtención de rentabilidad a raíz de la explotación comercial de estos sitios de servicios de redes sociales.
Todos los actores en escena coinciden en que el futuro de estos servicios está en su oferta combinada y convergente desde el teléfono móvil, aprovechando la tendencia a la interconexión de las redes de telecomunicaciones y la integración de los servicios en paquetes de producto, para ofrecer una prestación transversal de aquéllos basados en redes sociales y comunidades virtuales. Con ello, el acceso a éstas queda desligado del dispositivo y la red de de telecomunicaciones que confiere la conectividad, extendiendo las capacidades comunicativas de dichos sitios de redes sociales y comunidades virtuales para su oferta en movilidad, hecho que goza de un gran potencial subyacente tanto a los escenarios de servicio posibles como al índice de penetración de la telefonía móvil, las prestaciones combinadas de móvil e Internet o la aparición de nuevos modelos de negocio.
Al potencial de la interconexión de todas las redes, en la Red Universal Digital, se le une la componente de movilidad que otorga la telefonía móvil y que fomenta aún más la utilidad de cada una de las redes que la componen, consiguiendo una sinergia entre comunicaciones móviles e Internet en la que se combinan las soluciones y gamas de servicios de ambas en paquetes de productos convergentes. En este escenario resulta evidente que tanto los proveedores de estas aplicaciones sociales, como los operadoras móviles de telecomunicaciones, se verán impactados y tendrán que evaluar su situación ante el reto que se avecina en los mercados en el corto y medio plazo. En el entorno descrito, y con un cliente cada vez más activo y exigente en el centro de la disputa, todos los agentes implicados están evaluando sus estrategias de posicionamiento y acción, ya que para cada uno de ellos existen amenazas y oportunidades para sus negocios, acentuadas por sus propias debilidades y fortalezas.
De esta manera se abre un espacio de riesgos y oportunidades tanto para las operadoras de telecomunicaciones como para los proveedores de sitios de redes sociales. En relación a las primeras, la evolución de Internet Móvil hacia la oferta en Banda Ancha, la aparición de nuevos terminales con prestaciones mejoradas para la navegación y la oferta de ocio digital en éstos, así como el interés de los principales agentes de la Red por ofrecer sus soluciones en movilidad, pone en riesgo la supervivencia de sus portales propios y cerrados. Estos últimos son incapaces de satisfacer las necesidades reales de unos consumidores que comienzan a utilizar sus móviles como verdaderos dispositivos multimedia, no sólo para efectuar llamadas o mandar SMS, de modo que las técnicas restrictivas para evitar la navegación libre en los terminales comienzan a ser inútiles.
Por su parte, el fomento de la competencia y la aparición de los Operadores Móviles Virtuales (OMV) al amparo de la regulación no han hecho sino intensificar la presión en un mercado cada vez más segmentado, en el que dichos OMV podrían llegar a venir de la mano de los actores más relevantes de Internet, incluidas las redes sociales, materializando las amenazas que se ciernen sobre las operadoras clásicas. En este contexto se está dinamizando la oferta de soluciones de datos, dando pie a la aparición de tarifas planas y nuevos modelos de negocio en la telefonía móvil, más propios del sector de Internet que del de las operadoras, como por ejemplo la gratuidad de servicios y la obtención de beneficios a través de la publicidad y la monetarización de las audiencias.
No obstante, en este proceso de convergencia de servicios e interconexión de redes, de productos multimedia e interactivos, de oferta de Internet Móvil en Banda Ancha y de desarrollo de La Sociedad de la Información, los proveedores de servicios de redes sociales han de sufrir también adaptaciones. Éstas son las derivadas de ofertar sus soluciones al mercado de las comunicaciones móviles, completamente diferente al de Internet hasta el momento, en el que los productos, líneas de negocio, estrategias, filosofías de trabajo y visiones son en gran medida diferentes. En este escenario, tanto las operadoras de telecomunicaciones como los proveedores de redes sociales tienen la oportunidad de revolucionar sus respectivos mercados, hasta el momento separados entre sí, para dar paso a uno único siguiendo la tendencia convergente, en el que ambas partes salgan beneficiadas a través de la oferta en movilidad de servicios de valor añadido diferenciales de utilidad basados en comunidades virtuales, orientados a un público que utiliza cada día más esta clase de servicios.